Miedo y Ansiedad – Males de la Sociedad

Por Jennifer Hernández

Las emociones nos invaden y nos desbordan. Hace unos meses el peor mal de la sociedad parecía ser el estrés, el ir y venir del día a día nos hacía estar en automático y ni siquiera nos daba tiempo de pensar. Mientras que en la actualidad parece ser el MIEDO y la ANSIEDAD. Algunos reaccionan huyendo, otros luchando por sus propios intereses, pero la mayoría sienten que no pueden hacer nada y los mantiene atados a su propio sufrimiento. Pero ¿realmente es necesario tener estas emociones en este momento? que te parece si comenzamos a entenderlas para sacarles provecho a eso que estamos experimentando para que jueguen a nuestro favor.

This image has an empty alt attribute; its file name is little-boy-1635065_1920-1.jpg
Imagen de ambermb en Pixabay 

Las Emociones

Ya lo he dicho en varias ocasiones, pero siempre es bueno aclarar el concepto. Toda EMOCIÓN es una manifestación del cuerpo que nos invita a realizar una acción.

Cuando vivimos experiencias de cualquier tipo, estas al principio se reciben por medio de nuestros sentidos. La primera impresión que nos da es si es agradable o desagradable. No todas las experiencias nos impactan, algunas simplemente son neutras por lo que no implica que deba hacerse nada al respecto. Pero, si la experiencia nos afecta de alguna forma, entonces se generan las emociones. Estas nos invitan a realizar una acción, se produce una energía interna que nos impulsa a movernos.

Las emociones también pueden venir de experiencias que nos han impactado y que tenemos guardadas en nuestros recuerdos y que salen a relucir cuando estamos viviendo algo similar o parecido a lo que sucedió en ese momento en que quedaron guardadas.

El Miedo

En el caso del MIEDO la energía nos impulsa a huir o luchar. Sin embargo, si sentimos que no podemos hacer nada huyendo o luchando, entonces nos bloqueamos y toda esa energía se acumula en el cuerpo bajando nuestras defensas, por lo que nos debilitamos.

En el libro “Recupera tu Fuerza Interior estando en el Presente”, explico que el MIEDO es una emoción básica que produce alerta, porque nos indica que hay un peligro o riesgo para nosotros. Así que nos invita a hacer algo para salir de esa situación. Si el miedo se da por una experiencia REAL, ya que lo estamos percibiendo por nuestros sentidos y que está ahí frente a nosotros, entonces huimos o nos enfrentamos a este. En ese momento no hay nada que analizar, ni pensar o sales corriendo o lo enfrentas.

Para describir como podríamos actuar ante el miedo, te invito a ver el comercial de Falabella, es bastante antiguo, pero describe muy bien como actúas ante el miedo.

Por otro lado, tenemos los miedos que se producen en nuestra IMAGINACIÓN, que son creados por la mente y que nos hace actuar de la misma manera que aquellos que son reales. A través de los pensamientos la mente nos dice que algo malo pasa, por lo que debemos estar atentos y actuar. La mente trata de ayudarnos, para que estemos alerta y nos mantengamos a salvo, Sin embargo, el problema no necesariamente existe, sino que lo ha creado nuestra mente.

El cuerpo no discrimina si el miedo es real o imaginario. Por lo que se producen las mismas reacciones fisiológicas y biológicas en el organismo. Sentimos como nuestros músculos se tensan, el corazón bombea sangre más rápidamente, nuestra respiración es también más rápida ya que se trata de llevar más oxígeno al cuerpo, el estómago se cierra, dejamos de pensar, no hay cabida para el razonamiento. Hay un descontrol que ayuda al cuerpo a estar listo para huir o luchar.

Cuando el miedo es real, al estar a salvo el cuerpo vuelve a recuperar su estado natural, se auto-equilibra y auto-regula. Sin embargo, cuando el miedo es imaginario, lo mismo que crea la mente, debe de gestionarse a través de la mente, lo que muchas veces no resulta ser una tarea fácil. Por eso el miedo se va acumulando, el cuerpo se mantiene en descontrol, bajando las defensas, lo que nos hace más vulnerable a sufrir enfermedades.

La Ansiedad

La ANSIEDAD no es más que el miedo que se produce en la mente por un futuro incierto. Cuando no tenemos el control de lo que va a pasar, o no sabemos que va a ocurrir después, generamos un estado de ansiedad. La ansiedad como toda emoción es buena si se maneja de forma adecuada y no se permite que el pensamiento nos controlen, ya que nos avisa de algo que puede ocurrir si no actuamos o hacemos algo.

Se conoce que más del 90% de nuestras preocupaciones no llegan a ocurrir, por lo que sólo debemos atender a muy pocas de ellas. Sin embargo, si dejamos que la ansiedad se manifieste de forma exagerada y recurrente, entonces como reacción normal, no pensamos o razonamos. Así que por miedos imaginarios que a veces son incoherentes, podemos llegar a manifestar ataques muy fuertes de ansiedad. Estos ataques pueden producir taquicardias, asfixia, temblores, sudoración, mareos, etc.

Antes de llegar a un estado muy crítico que nos descontrole, deberíamos hacer consciente los miedos y entender su procedencia, para luego gestionarlos de forma correcta.

Aprovecha la energía del Miedo

1.- Lo primero que debes hacer es hacerte consciente de tus miedos. Revisa si estas manifestando el miedo, y describe el miedo con palabras. Entiende si el miedo es real o imaginario. Es decir, realmente está ocurriendo eso a lo que le temes ahora o es algo que podría pasar pero que no necesariamente va a ocurrir. Ejemplo: Miedo de perder el trabajo, Miedo a enfermarme, Miedo a no encontrar nada que hacer y morirme de hambre. Miedo a perder todo, entre muchos otros.

2.- Busca soluciones creativas para salir del problema. Aprovecha el miedo porque este te está diciendo algo que está mal en tu vida y busca alternativas. Por ejemplo 1) si tienes miedo a perder el trabajo: piensa en que eres bueno y podrías hacer para sobrevivir. En mi caso se me ocurre que si no logro vender mis cursos y mi libro, me encanta el macramé y podría hacer prendas de ropa, recuperar muebles antiguos, bisutería, enseñar a otros esta técnica, incluso usarla como técnica de meditación. También me gusta bailar, cantar, etc. Con todo esto ponte a crear posibles campos creativos que a ti te den felicidad y que podrías hacer para distraerte y sobrevivir. 2) Si tienes miedo a enfermarte: busca forma de mantenerte con salud; en internet hay muchas, desde comer de forma saludable, pensar en positivo, hacer ejercicios, terapias de risa, bailar, cantar, crear con las manos, etc. 3) si tienes miedo a perder todo: detecta aquello que te hace sentir abundante y que te da plenitud, por ejemplo tu familia, tus amigos, tus pasiones, tu mascota, tus glóbulos rojos =). Permite que surja la locura y la creatividad.

3.- De la lista que has creado, comienza hacer eso que te guste y que te haga sentir bien. Recuerda el miedo te está avisando, pero tu tienes el control de tu vida y puedes decidir que hacer. No uses el razonamiento, comienza a vivir la experiencia y se feliz. Si el miedo es mental, dile a tu mente que todo irá bien, que tu tienes el control y que te ayude a conseguir respuestas o soluciones, si no las tiene que no estorbe en tu creatividad.

4.- Vive en el Presente. Cuando estas presente te das cuenta que tienes todo aquello que necesitas. El pasado ya pasó por lo que no existe, el futuro aún no llega y cualquier cosa que pienses de él está en tu imaginación. Por lo que lo único que existe es el presente, es el aquí y el ahora.

En mi caso, yo acallo mi mente y gestiono mis emociones mediante la atención plena y aprovecho el poder de la respiración. Si quieres saber más, te dejo el enlace del curso práctico y del libro “Recupera tu Fuerza Interior” donde te cuento de forma muy sencilla y práctica lo que yo hago y me funciona.

Me encantaría leer tus comentarios, que me des tu opinión sobre este contenido, estoy para aclarar cualquier duda y para mejorar.

Gracias por ser y gracias por estar!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *