Cuando el Control significa Dominio

Señales que nos indican que una persona o un grupo de personas quieren ejercer control.

En estos últimos días he estado haciendo algunas anotaciones mientras observaba como se está moviendo la sociedad, la humanidad, las personas en general en relación con EJERCER EL CONTROL.

Todos intentamos ejercer control, además de alguna forma todos hemos estado o estamos siendo controlados.

La idea de esta entrada comenzó cuando me puse a preparar el material del vídeo “tomando el control de tu vida en 5 pasos”.  Mientras me imaginaba el proceso que deberíamos seguir para retomar el control de nuestras vidas, me di cuenta que hay algunas señales que nos están indicando que una persona o grupo de personas se siente FUERA DE CONTROL y buscan recuperarlo a toda costa o se encuentra ante una situación y quiere tomar el control.  

Esto ocurre sobre todo cuando vemos el control como dominio, como poder.

Según Collins (1987)Control se define como la habilidad para hacer que algo se comporte exactamente como se quiere.  Si vemos que algo no está saliendo como queremos intentamos recuperar el control, y es cuando comenzamos a ver los comportamientos que describo en esta entrada:

1. Buscar un culpable

Si se ve que algo no está saliendo como se quiere, culpamos a otros, o nos culpan, de que las cosas no estén saliendo de acuerdo a lo esperado

Esto suele pasar en nuestra vida diaria, parece una conducta aprendida a todo nivel.  Nos han enseñado a base de culpas y buscamos culpables como si fuera algo normal… se ve con nuestros padres, profesores, pareja, hijos, jefes, etc.  Pero también lo vemos en la sociedad:  La política, la religión, las ciencias… No hace falta sino observar.  Es transparente en algunas áreas: los partidos políticos se culpan entre ellos de que el país está mal, que no haya trabajo, o la economía esté como está; en otras situaciones es un poco más complicado notarlo, pero es igual.

Es más fácil darse cuenta lo que otros han hecho mal, que admitir y aceptar nuestra implicación para que esa situación se esté dando como está

Es quitarse la RESPONSABILIDAD y con ello intentar recuperar el CONTROL. 

Pero ¿qué pasa cuando las culpas van de lado a lado y nadie hace nada? Por supuesto las cosas siguen estando fuera de control porque no hay acción, no se consigue cambiar la situación y así no lograremos que pase lo que queremos.

Entonces notamos otra señal…

2. Disminuir al otro

En este punto podemos ver varias formas de hacerlo.

  • Sacar los trapos sucios.  Es bastante común rebuscar en la vida de los otros, para sacar todo aquello que se ha hecho mal.  Esto refuerza la teoría de la culpa.  Intentamos demostrar que los otros tienen más culpa que nosotros. Mientras más fuera de control estamos, más profundo y sucio es lo que conseguimos sacar.  NO importa el daño que esto cause, lo importante es demostrar que el otro, u otros son más culpables.
  • Manipular la realidad.  Si no se consiguen suficientes trapos sucios entonces comienza un proceso de manipulación de la realidad, inventamos, distorsionamos, mezclamos situaciones, todo con el desespero de recuperar el control
  • Encontrar el punto débil. Cuando la manipulación no es suficiente entonces buscamos hacer que el otro u otros se sientan inferiores a nosotros.  Encontrar ese punto débil que le quite su fuerza, su poder personal.  Hay humillación, menosprecio, vergüenza.
  • Ejercer miedo. Cuando la humillación no cumple su efecto entonces buscamos el miedo… El miedo es un arma muy poderosa.  Todos tenemos miedos.  La psicología ha descrito 5 miedos principales:  a la muerte, a perder alguna parte de nuestro cuerpo o enfermar, a perder la libertad, a quedarnos solos, o a ser humillados / avergonzados ante la sociedad.  De estos parece que radican los otros miedos.

Todos tenemos miedo de PERDER lo que consideramos como NUESTRO

Cuando disminuimos al otro no ganamos control, sólo “PARECE” que lo tenemos, volvemos a buscar que las cosas sean como queremos.  Pero la situación no ha cambiado, tal vez esté “controlada” por un tiempo. 

¿Qué pasa cuando el otro u otros ganan su control personal, cuando hacen lo mismo con nosotros intentando disminuirnos?, entonces nada estará bien porque al culpar al otro de que las cosas no vayan como queremos, entonces volvemos a tener el problema, ahora peor porque el otro intenta también recuperar el control.

Entonces se puede dar la siguiente señal…

3. Comprar el silencio

Se escucha en películas, novelas, series, es una creencia general… “todos tenemos un precio”. Cuando no hay forma de reprimir a alguien intentamos comprarlo para que siga ahí sin molestarnos o culparnos y nosotros podamos seguir teniendo el control.  Es interesante este punto, porque en algunos casos es bastante sutil, pero en otros puede resultar ser muy exagerado.  Se usa mucho, ya que es una forma de mantener al otro encantado, con la mente ocupada, pensando que las cosas están cambiando. Incluso puede darse antes de intentar disminuirlo, ya que parece una situación más armónica y tranquila.

Comprar el silencio no hace que ganemos control, sólo mantenemos al otro apartado y eso nos hace pensar que todo está bien, está controlado… pero en el fondo no se ha hecho nada para hacer que las cosas cambien y se logre alcanzar lo que queremos.  Seguimos dándonos tiempo. 

¿Qué pasa cuando el otro no se conforma con lo que le damos, quiere más o incluso busca alcanzar su propio dominio de la situación?, Si nada de lo anterior sirve entonces viene algo más drástico y que es causa de la desesperación.

4. Quitar del medio

Al seguir pensando que la situación que se ha creado es culpa del otro, si vemos que no cambia con nada de lo que hemos hecho entonces viene la parte más dura y es la de sacarlo de nuestras vidas, tratas de deshacerte del problema, eliminar aquello que está generando la distorsión y con ello volveremos a mantener el control.

Cuando quitas algo del medio no ganas control, sólo apartas aquello que crees causó el problema o la situación, sin embargo, no hubo nada que hiciera que las cosas cambiaran para que todo fuera como tu quisieras. Entonces te das cuenta que nada ha cambiado, y de nuevo buscas otro culpable y parece que todo se vuelve a repetir.

Repetimos patrones cuando no actuamos ante el problema. 

La única forma de cambiar una situación y hacer que esta sea como queremos es ASUMIR LA RESPONSABILIDAD y actuar en consecuencia.

Jennifer Hernández


en este vídeo te vamos a enseñar 5 etapas/pasos que pasamos una vez nos damos cuenta que necesitamos realizar un cambio si queremos tener un control TOTAL en nuestras vidas.

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